lunes, 30 de julio de 2012

Hijos de la nieve

Por estos días, un canal de televisión transmitió un reportaje con ese nombre... En él veíamos niños que caminaban por fríos y enlodados suelos, completamente descalsos....

Eso trajo a mi mente las historias que contaba mi madre... Sus primeros años (a mediados de los '50), vivió en un sector rural conocido como "San Guillermo", entre las comunas de Curacautín y Lautaro..... Por aquellos años de su infancia, el camino que unía ambas ciudades era poco más que una huella de carreta... Lo que hoy llamaríamos "una ruta extrema"...

Ella es la menor de 8 hermanos, todos vivos.... Mi abuelo, arriero y obrero agrícola (en otro relato me referí a él)... Vivían con una renta que podría asemejarse a lo que hoy conocemos como "Salario mínimo"... Había veces en que escaseaba la comida y, al igual que en el reportaje de #mega; mi abuela les daba café de trigo (muy rico, sano y natural por cierto)... Y dado que mi abuelo era muy dado al trabajo, logró hacerse de una colmena de abejas.... En el campo es posible atraparlas cuando se separa una colmena natural, lo demás, trabajo, cuidado y dedicación... ¿A qué va todo esto?; a que como no tenían azúcar, endulsaban el café con miel..... Y bueno, como mi abuela también era muy laboriosa, hacía quesos, tenía sus aves y trabajaba en lo que podía..... Juntos y sin subsidios (aunque hubieran existido, había que ir a la ciudad para hacerlos efectivos, cosa muy difícil)...

Para ir al colegio, había que cruzar potreros y potreros, muchas veces con una gruesa helada que cubría los campos y, como los zapatos debían traspasar generaciones (pasar de hermano a hermano), había que cuidarlos del agua, el barro y demá fuerzas de la naturaleza; así es que caminaban descalsos.... Pasaban a un canal cerca de la escuela a lavarse los pies, y luego se ponían los zapatos.... No recuerdo si mencionó algo de las colaciones... Probablemente ni para eso alcanzaban en los colegios rurales de entonces...

El proceso natural de las familias por aquellos años, era que aquellos más necesitados enviaban un hijo con alguno de sus hermanos "más pudiente".... O sea, que ganaba lo mismo, pero tenía menos hijos...

Otra opción era irse al internado del pueblo, no ver a la familia por meses, y someterse a los abusos de las monjas... Abusos "laborales", aclaremos... Debían criar las aves, mantener el aseo del colegio, apoyar en la cocina, limpiar ventanas, cultivar la huerta, participar de las misas y períodos de oración, y el tiempo que les quedaba, estudiar... Todo ello resultaba ser muy extenuante...

La última opción, la más común en la época, era quedarse en casa apoyando en las labores de esta o trabajando en alguna casa patronal, para ganar algo de dinero extra (ni soñar con un salario completo)....

El que hoy, en pleno siglo XXI siga sucediendo, es lo que torna preocupante estas imágenes de pobreza extrema.

Y por último, en mi caso; no siento ni la más minima vergüenza por referirme al humilde origen de los míos... Pues, de ellos aprendí que es posible surgir en la vida; no es fácil y nada es gratis. ¿Acaso algo lo es?....

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